
Mañana: el Coliseo, el Foro Romano y el Palatino
Empieza temprano, cuando hace más fresco y las colas son más cortas. La entrada del Parque Arqueológico del Coliseo suele incluir también el Foro Romano y el Palatino; es mejor comprarla en línea con antelación, sobre todo en temporada alta. A la salida, detente en el Arco de Constantino, justo al lado del anfiteatro.
Lleva agua, calzado cómodo y sombrero: entre el Foro y el Palatino se camina mucho, a menudo bajo el sol.
Almuerzo a 300 metros del Coliseo
Desde el Coliseo, basta con subir por Via di San Giovanni in Laterano: en el número 48, a unos 300 metros, está el Ristorante Pizzeria Volare, con mesas al aire libre que todavía miran al Coliseo. Para un almuerzo rápido hay pizza; para saborear Roma, prueba la carbonara, la cacio e pepe o las alcachofas a la romana. Abrimos de 12:00 a 23:00, todos los días.
Tarde: San Clemente y San Juan de Letrán
Un poco más adelante, en la misma calle, está la Basílica de San Clemente, una de las sorpresas de Roma: bajo la iglesia medieval se desciende a una basílica más antigua y, más abajo todavía, a edificios de época romana.
Al final de la calle se alza la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, con la Escalera Santa (Scala Santa) a su lado. Si aún te quedan fuerzas, sube a la verde colina del Celio y a Villa Celimontana.
Noche: cena cerca del Coliseo
Al atardecer, el Coliseo iluminado es todo un espectáculo. Para cenar, vuelve hacia el anfiteatro y tómate tu tiempo en la mesa: un entrante, una pasta romana, un segundo y postre. Todos los platos están en la carta; por la noche, sobre todo si quieres una mesa al aire libre, es mejor reservar.