
Las cuatro pastas romanas
Cacio e pepe: solo pecorino romano, pimienta negra y agua de cocción de la pasta, mezclados hasta lograr una salsa cremosa. Nosotros la preparamos con tonnarelli (12 €).
Gricia: guanciale (papada de cerdo curada) y pecorino, considerada la madre de la amatriciana. La nuestra se hace con fettuccine (12 €) y, entre las sugerencias del chef, también con alcachofas.
Amatriciana: guanciale, tomate y pecorino; nació en Amatrice y Roma la adoptó (13 €).
Carbonara: guanciale, huevos, pecorino y pimienta, sin nata (13 €).
Segundos platos tradicionales
Los Saltimbocca alla romana son escalopes de ternera con jamón y salvia (16 €). La Coda alla vaccinara (rabo de buey guisado) y la trippa alla romana (callos) proceden de la cocina del «quinto cuarto», la de los cortes menos nobles, nacida en torno al antiguo matadero de Testaccio (16 € cada uno). El Pollo alla romana y el pollo a la cazadora completan el cuadro (15 €).
Alcachofas a la romana y flores de calabacín
La alcachofa es la reina de la mesa romana: alla romana se cocina entera con ajo y menta silvestre (12 €). Entre los fritos de entrada, no te pierdas las flores de calabacín con mozzarella y anchoas (9 €) y las alcachofas rebozadas.
Roma y Cerdeña en la misma carta
En Volare, la cocina romana convive con la sarda desde 1977: puedes empezar con una carbonara y terminar con seadas y miel. Todos los platos están en la carta completa, y puedes reservar mesa en línea, a 300 metros del Coliseo.