
El orden de los platos
Una comida italiana completa empieza con el antipasto (bruschetta, embutidos, mozzarella, fritos), sigue con el primo (pasta, risotto o sopa) y luego el secondo (carne o pescado), acompañado de un contorno, una guarnición de verduras. Termina con el dolce (postre) o fruta, y un café.
No hace falta pedirlo todo: muchos italianos toman solo un primo y un secondo, o un entrante para compartir y una pizza. En nuestra carta los platos están organizados exactamente así.
Horarios de las comidas
En Italia se suele almorzar entre las 12:30 y las 14:30, y cenar a partir de las 19:30-20:00. Muchos restaurantes cierran la cocina entre el almuerzo y la cena; nosotros abrimos de 12:00 a 23:00, todos los días.
Pan, agua, coperto y propinas
El pan llega a la mesa para acompañar la comida (y para mojar en la salsa, una costumbre muy italiana llamada fare la scarpetta). El agua puede ser naturale (sin gas) o frizzante (con gas). La cuenta puede incluir un coperto, un pequeño cargo por cubierto que incluye el servicio y el pan, y que debe figurar en la carta.
La propina no es obligatoria en Italia: si te ha gustado el servicio, se suele dejar algo o redondear la cuenta, sin un porcentaje fijo.
Normas básicas en la mesa
Por tradición, el capuchino es una bebida de desayuno: después de comer, los italianos toman un espresso. Normalmente no se añade queso a la pasta con marisco. La pasta es un plato en sí misma, no una guarnición, y los espaguetis nunca se parten. Para pedir la cuenta, pídesela al camarero: «il conto, per favore».
Y la señal más importante: una carta con el precio de cada plato y un asterisco en los productos congelados, como exige la ley, indica un restaurante que trabaja con transparencia. Para disfrutar de una comida italiana a 300 metros del Coliseo, puedes reservar aquí.